¡Bienvenid@!

Has llegado hasta aquí, luego ya sabrás de mi existencia.

Me presento: Soy Dani, aunque escribiéndolo como Thanee queda mucho más bonito. Y aunque profesionalmente no me dedico a la pintura, y en realidad a ningún arte, desde pequeño siempre dibujaba, e incluso, recuerdo aquel 8º de EGB en el que gané un segundo premio a nivel comarcal organizado por Mejoras del Valle, en Turón, Asturias.

Trayectoria e influencias

Desde mis inicios he explorado la feminidad, la introspección y la conexión emocional, a menudo ambientando las figuras en mundos de fantasía visual. Mi voz artística se ha ido consolidando a través de la exploración del simbolismo de finales de siglo XIX, encontrando en la obra de Gustav Klimt, Alfons Mucha y el movimiento de la secesión de Viena las fuentes de inspiración más significativas.

En mis obras, como se puede apreciar, intento emular, por una parte, la paleta dorada y la técnica de patrón intensivo de Klimt en su base y, por otra, parte, busco captar la delicadeza y la sensibilidad que me inspira Alfons Mucha. La fusión de estas influencias son las que dan origen a mi propia perspectiva.

Filosofía artística

La obra es una celebración a la interdependencia entre el ser y su entorno. Los modelos, a menudo representados con el cabello rojo ardiente y labios carmesí, emergen de un contexto de patrones complejos que simbolizan la naturaleza, el destino y la conexión emocional. El empleo deliberado de la intensidad del color y la aplicación de detalles metálicos para crear piezas que exigen ser vistas invitan al espectador a una experiencia de inmersión total en el lujo visual. Pretende, asimismo, ser una meditación sobre la belleza atemporal, en la que cada línea, cada patrón y cada ornamentación contribuyen a una narrativa compleja sobre la sensualidad y la naturaleza cíclica de la vida.